Os pongo en antecedentes: Hillary Swank, vestida con un fantástico y sexy Guy Laroche diseñado por un Albert Elbaz que aún no presentaba colecciones para His Majesty, gana un Oscar.
El catering en la ceremonia es pésimo, la fiesta post Oscar es aburridísima, y ¿qué decide?
Ella misma, deslumbrante con su escote a la espalda, su marido y el resto del equipo de la película, se marchan a comer una hamburguesa. En definitiva, hacer lo que les apetece.
Fuente: http://www.gtfashiondiary.com/2010/12/feliz-2011.html